nosotros

 

Te quiero, te quiero y Te Requetequiero.
Nunca dejes de repetir algo así.

 

Es por eso que todo esto nace de requetequernos mucho y requeteamar algo tan bonito como son las bodas. De querer que todas las parejas sientan algo tan bonito como lo que sentimos nosotros al acabar nuestro gran día. Por qué todas las parejas merecen una boda inolvidable, de esas que la gente recuerda aun pasado el tiempo.

Nos basamos en que una celebración tan importante tiene que disfrutarla todo el mundo, así que nos centramos en haceros felices. En aconsejaros, respaldaros, apoyaros y hacer que todo sea más sencillo. Que sólo tengáis que disfrutar de cada minuto.

Sabemos de primera mano lo que son los preparativos, el estrés y los nervios, y estamos aquí para que no tengáis que preocuparos, para que disfrutéis de los días anteriores y que los nervios que os encojan la barriga, sean por las ganas de deciros el uno al otro “Sí, te requetequiero!” 


 

Nuria

“Soy de las que de pequeña se probaba el vestido de novia de su madre y daba vueltas perdiéndose dentro él. Me enamoro de cada boda, de cada pareja, de cada detalle que preparamos, acabo llorando siempre, y cuando pasa la boda, siento esa morriña de cuando acaba uno de los momentos más bonitos de tu vida.

Hablar con alguien a quién no has visto desde hace años y que te diga “Me encanta que te dediques a esto porque no podías dedicarte a otra cosa. Tú que siempre has sido súper pro amor…Este trabajo es tan tú” hace darme cuenta de que no podría haber sido de otra forma.

Adoro oír las historias que cuenta mi yaya, seguir siendo la pequeñaja para mi padre y hacer tartas con mi madre. Espero con ganas a que llegue el viernes noche para acurrucarme en el sofá entre los brazos de mi amor y no imagino a nadie mejor con quién compartir esta locura de vida.

Me encantan las noches de verano, un chiringuito a pie de playa, las carcajadas de mis sobrinos en las peleas de cosquillas, una canción que me pellizque el corazón y los abrazos que hablan por sí solos.”


 

David

“Si me hubieran dicho la primera vez que conocí a Nuria, que acabaría organizando bodas, habría pensado que estaban locos. Ahora disfruto como el que más con los preparativos, me convierto en la mano derecha del novio, y me paso los ratos cuadrando iluminaciones y distribuciones para que todo esté perfecto.

El día de mi boda fue tan inolvidable que me di cuenta de que quería ser parte de esto con otras parejas. Estoy enganchado, lo confieso, pero verlos felices es mi mayor recompensa.

Me gusta desconectar subido en mi bici con la playa a un lado, las tecnologías, una buena película y los domingos en familia. Me encanta trabajar con madera, construir y las risas con mi gente. Me relaja cocinar y sentarme con mi hermano recordando las trastadas que hacíamos de pequeños.

Soy de montaña, del frío de León y de fotografiar todos los momentos especiales que me da la vida.”